Si la indicación de la avulsión fue una uña encarnada recidivante, tras la eliminación de la uña debe destruirse su matriz (matricectomía) para evitar el crecimiento ungueal y la recidiva futura del cuadro.
Es más frecuente que el problema sea unilateral, en cuyo caso se puede eliminar sólo la porción marginal de la uña, cortando con tijera un fragmento longitudinal desde el borde libre a la zona proximal de la uña y extrayendo este fragmento con una pinza.
Tras este proceso, se accede a la matriz a través de una incisión del pliegue ungueal, extirpándola por raspado (legrado) o cauterizándola con fenol al 80% aplicado en la zona durante 5-8 minutos con una torunda de algodón. Si existe mucho tejido de granulación en el reborde ungueal se extirpa de la zona un huso de piel “en cuarto de naranja”. La curación se suele hacer por segunda intención, reparando la incisión del pliegue con puntos sueltos.
Si en la zona encarnada se produce una infección activa se trata con antibiótico oral y antisépticos tópicos hasta controlar la supuración antes de intervenir. En cualquier caso, antes de indicar la intervención quirúrgica deben intentarse medidas conservadoras como la separación manual repetida del borde ungueal, la realización de un corte recto de las uñas y el uso de calzado ancho y transpirable. Se contraindica especialmente la cirugía ungueal en Atención Primaria en los pacientes diabéticos o con enfermedades vasculares periféricas.




Gracias por la información, mañana tengo que someterme a una matrisectomía y no sabía bien en que consistía. Pero ahora si. Gracias